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Sábado 18 de Agosto
10:48 hs

¿De dónde viene el color otoñal?

El color en las plantas proviene de la pérdida de clorofila y la aparición de mezclas de carotenoides y flavonoides en distintas concentraciones. En la nota, nuestro especialista en jardinería te explica todo.

La caída otoñal de follaje se verifica el proceso de “senescencia”, que es un proceso de envejecimiento y muerte dirigido con mucha precisión, que tiene básicamente dios finalidades: 1) prever la pérdida de savia durante la etapa de heladas. En cambio en las regiones subtropicales, esto sucede durante la temporada calurosa. 2) mantener la calidad de los elementos nutritivos.

Lo primero es ya bastante conocido, pero no así el segundo aspecto. Durante la senescencia, la planta comienza a almacenar sus alimentos en forma de hidratos de carbono, lípidos y proteínas y los deposita en determinados lugares de troncos, ramas y raíces.

Al mismo tiempo que se comienza a degradar la clorofila, se inicia también la senescencia. En este proceso se comienza a formar un tejido corchoso entre la hoja y el pedúnculo y de esa forma se interrumpe el suministro de agua a ellas, con lo cual mueren y se desprenden pero antes se recuperan los nutrientes que contienen.

El tejido corchoso actúa como un tapón que proteje contra hongos patógenos, insectos y virus. Cabe aclarar que esta senescencia también se puede producir en verano, cuando las hojas se intoxican con la polución y este es el mecanismo por el cual nos protejen de la contaminación ambiental.



Sincrónico y secuencial

Este proceso de envejecimiento de las hojas puede ser sincrónico o secuencial.

El fenómeno secuencial se verifica por ejemplo en las coníferas, donde las hojas mueren en concordancia con su edad.

El envejecimiento sincrónico de las hojas es, en cambio, una característica de las regiones templadas y es una adaptación genética a la dificultad de absorber agua durante las estaciones frías del año.
Cuando en el invierno el agua se congela, las hojas ubicadas a muchos metros sobre el suelo se morirían por falta de agua y caerían junto con todas sus reservas de nutrientes. La senescencia sincrónica busca enfrentar este problema de pérdida de nutrientes.



Pigmentos vegetales

Los colores que presentan los vegetales son debidos a unos compuestos químicos llamados pigmentos. El color que presenta un determinado órgano vegetal depende generalmente del predominio de uno u otro pigmento o la combinación de ellos.

El color verde en los vegetales es debido a la presencia de dos pigmentos estrechamente emparentados llamados clorofila. Se encuentran prácticamente en todas las plantas con semilla, helechos, musgos y algas. Asociados con las clorofilas, existen también dos clases de pigmentos amarillos y amarillo-anaranjados que son los xantofilas y carotenos y dos subcategorías: antocianinas y carotenoides.

Verde predominante

Si miramos por la ventana la conclusión es terminante: el color predominate en la naturaleza es el verde y eso no nos debe asombrar porque ese color es el de la clorofila y esa sustancia es necesaria para la planta para producir hidratos de carbono a partir de dióxido de carbono y la luz solar. Esa clorofila está encerrada en las membranas de los cloroplastos, que son los “motores”de las células vegetales porque con ellos se produce la fotosíntesis y se hallan en todas las partes verdes de la planta.
Pero en la absorción de la luz solar también participan los carotenoides, que son pigmentos solubles en agua, y los licopenos, solubles en grasas vegetales (lípidos), de colores desde el rojo, naranja y amarillo.
La pregunta de rigor es entonces por qué, a pesar de la presencia de estos pigmentos rojos, las hojas son verdes y la respuesta es simple, porque la clorofila es mucho más numerosa y cubre al resto.

Los colores otoñales

Durante el otoño la planta reabsorbe la clorofila y la envía como sustancia de reserva hacia las partes leñosas, para reutilizarlos para arrancar en la próxima primavera. El fenómeno desencadenante de este proceso es la disminución de las horas de luz y se intensifica con la disminución de las temperaturas.

Pero este proceso no debe verse como un simple desprenderse del follaje, porque con el envejecimiento de las hojas, denominado como senescencia, se pone en marcha uns maquinaria sumamente compleja, que hasta ahora no ha sido develada en todos sus detalles por la ciencia.

Ahora hacen su aparición los pigmentos que estaban ocultos debajo de la clorofila.
Las xantofilas iluminan con los amarillos, los carotenes las tiñen de naranja y los antocianos hacen brillar los rojos. De esa forma, en cada hoja de las plantas de follaje caduco, aparecen los espectaculares colores del otoño.

El cambio en la coloración se puede observar especialmente en los ñires y otros árboles de la cordillera y, en los jardines, en los liquidambar (Liquidambar styraciflua), robles americanos (Quercus rubra), arce del río Amur (Acer ginnala), Fresnos americanos (Fraxinus americana), en las vides (género Vitis), los perales (género Pyrus) y tantos otros.

Por Teodorico Hildebrandt
Teodorico fue Agrotécnico, jubilado del INTA Alto Valle, columnista de jardinería desde 1977 en el Diario “Río Negro”, participante del portal Plantas y Mascotas y colaborador de Maipué, Club de Jardinería (Cipolletti).

Escrito por Teodorico Hildebrandt

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